
Create Your First Project
Start adding your projects to your portfolio. Click on "Manage Projects" to get started
ALL IN
Cuando ensayé un nombre para este escrito, mis interlocutores no conocían el término “All in”, inmediatamente me sentí expuesta a mis conductas viciosas. Necesité entonces buscar el significado para no incurrir en un error en el uso del término, devenido solo de mi costumbre fuyera.
“Representa aquella acción en la que el jugador apuesta la totalidad de su banca en una jugada, siendo un concepto que es válido para las apuestas en el Póker u otros juegos de casino.”
Podría decir que nuestro cliente “se jugó” todo a nosotros si no fuera porque lo conozco, y sé que se encargó de apostar pero con mesura, con un calibre que maneja a la perfección, durante años. Midiendo cada jugada con una muñeca digna de alguien que ha gastado el paño.
Mi debut en el casino fue de la mano de unas desconocidas que se asumieron parientes lejanas y que un buen día “aterrizaron” en casa de mis padres provenientes de Asturias; poco sabíamos de toda esa historia salvo por el hecho de que su madre llevaba el mismo nombre que mi bisabuela, Rogelia.
Con ellas, subí hasta el descanso de la escalera del Casino de Mar del Plata, esperando que nadie notara mis 17 años recién cumplidos, el acento español desvió la atención del muchacho que pedía documentos que acreditaran la mayoría de edad y eso me permitió escabullirme en los salones de majestuosas alfombras y hombres más interesados en fichas multicolores que en sexo, sin ser demasiado observada.
Solo minutos habían pasado de estar las tres asomadas tímidamente a una de las mesas de ruleta cuando una voz como del más allá algo nos susurró. El crupier, ahora sé que así se llama, deslizó, -al 15- . La bola giró, rebotó en un par de números, intercalando en los metálicos rubíes y se clavó en la niña bonita. Pasados algunos tiros volvió con otro número que ya no recuerdo. Nos pagó los dos plenos, separó fichas y dijo:-juegan esto y cuando se les terminan las fichas se van-.
Puede que lo romántico de la historia haya influido en forjar mi espíritu adictivo pero debo reconocer que mucho es parte de la herencia, la genética y los gustos de mis ancestros quienes no evitaban juego de azar que se les presentarán; Mus, Carioca, Truco y días enteros de casino. Jugando de una manera visceral y sin piedad. Así me enseñaron a “jugar”.
Nuestro cliente no presentaba ninguna de las características antes mencionadas. Es racional, metódico y rutinario. No se deja ver ni muestra sus cartas.
Lo conocí en un salón Municipal, en una entrevista que prometía generar algún posible trabajo. Recuerdo tener treinta y tantos y haber esperado casi treinta minutos para que finalmente la puerta de su despacho se abriera. Yo llevaba un vestido negro con una flor de tela bajo el talle a la cual él hizo alguna alusión.
Podría haber sido un encuentro azaroso, y pasado tanto tiempo sigo sin descifrar si me dio alguna cosa para hacer por piedad o porque algún potencial pudo develar tras esa chica simpática que no decía nada. Quizás simplemente quiso sacarse de encima el tema y liberar su despacho para continuar con cuestiones tanto más importantes que la necesidad de una inexperta y sin nombre.
Desde ese entonces y sin saberlo, la bola empezó a girar, sin haber sabido nunca a qué número apostó.
Nuestro cliente mide sus jugadas, sus pasos, sus acciones y a la gente. Mide las reacciones, los terrenos con pasos y los objetos con un palmo; y no evita referenciar en más de una ocasión a otras unidades de medida que no correspondería mencionar.
Así nos midió durante años, tanto como los metros que construimos a su lado.
Nos mantiene en vilo, nos pone a prueba, nos obliga a desafiarnos, nos interpela.
-te voy a hacer rica y famosa- promete cada tanto.
Pienso que el destino tal vez solo esté circunscripto a 36 números en rojo y negro, como el libro de Stendhal que habla de amor, salvo que en este caso nada va de eso; girando en círculos, y solo quede esperar que la bola caiga en el lugar preciso.
Apart Via 51 | Edificio 50 | Edificio 7 | Edificio 2 | Edificio 7.70 | Terrazas al parque












Cuentos de
CASAS
En "Cuentos de Casas" descubrimos el alma detrás de cada proyecto. Aquí, compartimos relatos íntimos y sinceros sobre el proceso creativo, las emociones y las vivencias de quienes transforman un plano en un hogar. Cada historia narra el viaje desde el primer boceto hasta la realización final, donde la técnica se funde con el sentir y el espacio se impregna de memorias.
